Para que no sufran lo que yo sufrí…

María Tay trabaja desde los 13 años fuera de casa: lavando ropa, vendiendo fruta y tamales puerta a puerta, torteando, limpiando casas… Además, ha tirado adelante su hogar y ha criado a cuatro hijas y tres hijos. Esto explica sobre la situación de la mujer indígena en Guatemala:

[ Vídeo: cerca de Santa Cruz del Quiché (al norte de Guatemala), en el hogar de la entrañable y hospitalaria familia Marroquin Tay. Uno nunca sabe cómo agradecer lo suficiente encontrar personas así por el mundo… María Maritza, una de las hijas de María Tay, estudia gracias a las Becas Ella de la organización no gubernamental Educo. ]

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4 respuestas a «Para que no sufran lo que yo sufrí…»

  1. Avatar de Mauricio
    Mauricio

    Brutal la realidad de la mujer indígena y en general podría decirse de las mujeres pobres en cualquier lugar del mundo

  2. Avatar de malu Gómez Carillo

    Desde Guatemala te mando mi agradecimiento por mostrar la realidad que muchos no quieren ver. Lindo fuera que las cosas cambien para nuestros países pobres y que haya más y mejores oportunidades para las mujeres indígenas.

  3. Avatar de Leopoldo García Lorenzo
    Leopoldo García Lorenzo

    Enhorabuena

    1. Avatar de perspectivepositive

      La triste realidad de la mujer indígena en Guatemala.

Y tú ¿cómo lo ves?