retrato-fotografico-jesus-g-pastor

[ Retrato fotográfico : Ona Radtke ]

Veo a un tipo barbudo y sonriente. Veo una mirada luminosa. Veo canas, arrugas, vida vivida…

El que nos mira (al que miramos) se llamaba Ona. Vivió intensamente, de un modo singular. Murió hace demasiado tiempo y yo me enteré hace unos minutos, curiosas causa-lidades de la vida.

Le conocí en Papua, en el hostal más cochambroso de Wamena. Él viajaba sin mapas, sin guías, sin miedos, instintivamente, con una bolsa minúscula, una camisa blanca y una sonrisa serena, libre de muchas esclavitudes y preso de pocas, dispuesto a escuchar antes de hablar…

Durante casi una década viajó por el mundo junto a su pareja, descubriendo que lo desconocido no es tan diferente, aprendiendo a aceptar a través del cambio cotidiano de los viajes los constantes cambios de la vida… Acabado el ciclo, decidió vivir a la orilla de un lago, en Guatemala. De tanto en tanto volvía a Europa o viajaba de nuevo, observando, intentando comprender… y comprendía mucho más que otros…

Con los años acumulas cientos de miradas, de retratos, de encuentros fugaces o trascendentales en tu vida. Cuando mueren las personas que te miraron (a las que miraste) sólo puedes sentir cómo eres unas cuantas lágrimas más viejo y agradecer todo lo vivido…

Ona, sé que me esperarás en algún lugar no dibujado en ningún mapa. Dame un minuto, preparo la mochila y voy para allá.